Estadísticas

Buscar este blog

lunes, 11 de enero de 2010

La foto de Mustafá

Lo que veo, tiene poco de estampa navideña. La imagen refleja la figura de un hombre de color, con chaquetilla y pantalon vaqueros, vestido con capa real y corona, símbolos de la magnificencia con que los Magos otorgan a Jesús, sus dones más preciados: oro, incienso y mirra. Creo que "alguien" no ha calibrado la grandeza que inspira este flash, porque destroza el mito secular de los Reyes y lo situa en los parametro de la vulgaridad como contraportada de nuestra tradición, donde Melchor, Gaspar y Baltasar, vibran su estirpe de inocencia al renacer de la ilusión.

Armas de destrucción masiva contra el materialismo rancio y sus secuaces laicistas. El inmigrante que ha llegado en cayuco y soportado, penalidades y desdichas, debe estar encantado con su majestuosa adopción, y así debe ser, porque todos los seres vivientes son hijos de Dios, y ante sus ojos, todos somos iguales. Huelva ha acogido a Mustafá, con generosidad y solidaridad, como mandan sus cánones fraternos, sus ancestros tribales, su inconmobible declaración de fe en el misterio de Belén. Y lo hace a un hermano inmigrante al que otorga el título de Rey ante miles de sueños inmaculados, puros como la luz, cándidos y risueños. Por eso mismo, hay que cuidar su status, su presencia en la comunidad que lo recibe y lo propone, como figura principal del "nacimiento" y receptor de un don profético. No es consecuente la "instantánea" gráfica con el retrato evangélico. Aquí parece más, un guasón "carnavalero"que un soberano real. Salta a la vista. El fotográfo, se ha equivocado estrepitosamente.

Además, queda la duda de si el senegalés ha recibido las "aguas baustimales". Si no es así, el Consistorio ha metido la pata hasta el mismísimo corjón". Nada extraño dada su amenidad a lo sagrado y su frívolidad recurrente. La estrella nos indica el camino hacia Dios. Los reyes, su adoración. Sobra el folclore.

Por José A. Mancheño

No hay comentarios: